Medimos el motor contable: 1,062 asientos por segundo
Le pusimos carga al registro del libro diario y anotamos la curva completa, incluido el punto donde empieza a degradarse. El resultado importa menos por la velocidad que por el margen que deja: seis órdenes de magnitud sobre lo que consume un negocio dominicano activo.
Nadie pregunta por la velocidad de su contabilidad hasta el día que le estorba. Casi siempre es el mismo día: cierre de mes, el contador corriendo un reporte, la caja facturando al mismo tiempo, y el sistema pensándolo demasiado.
Así que lo medimos, en vez de suponerlo.
La prueba
Pusimos a varios procesos a registrar asientos en el libro diario al mismo tiempo, contra la misma numeración correlativa, y contamos cuántos entraban por segundo. Subimos la cantidad de procesos en paralelo hasta que el número dejó de mejorar.
| Procesos en paralelo | Asientos por segundo |
|---|---|
| 1 | 315 |
| 4 | 1,049 |
| 8 | 1,062 |
| 16 | 918 |
| 24 | 828 |
El pico está en 1,062 asientos por segundo, con ocho procesos trabajando a la vez.
El dato incómodo, y por qué lo publicamos igual
Mire la tabla otra vez. Después de ocho procesos, el número baja. Con veinticuatro rinde menos que con cuatro.
Eso pasa porque todos los asientos compiten por el mismo turno para tomar su número correlativo, y a partir de cierto punto se estorban entre ellos. Es el comportamiento esperado cuando hay una fila única, y es exactamente la razón por la que existe esa fila: es lo que garantiza que su libro diario salga numerado de corrido, sin saltos y sin repetidos.
Publicamos la curva completa porque una prueba que solo sube es una prueba que dejó de medir antes de tiempo. El punto donde algo se degrada es el dato con valor.
Un asiento no es una fila en una tabla
Es fácil inflar un número de estos midiendo escrituras crudas. Cada uno de esos 1,062 asientos por segundo incluye el trabajo completo:
- Cuadre. Débitos y créditos tienen que dar igual. Un asiento descuadrado no entra.
- Cuentas válidas. Cada línea se verifica contra el catálogo, y la cuenta tiene que admitir movimientos.
- Período abierto. Si el período fiscal está cerrado, el asiento se rechaza. No se cuela nada en un mes que usted ya cerró.
- Número correlativo. El asiento recibe su número dentro del año fiscal, en secuencia.
Esa es la diferencia entre un motor contable y una base de datos. La velocidad se mide con las validaciones puestas, porque en producción las validaciones siempre están puestas.
El número que de verdad importa
1,062 asientos por segundo sostenidos son unos 91 millones de asientos por día.
Ponga eso al lado del consumo real. Un negocio dominicano activo, con caja, compras, nómina y conciliación, genera del orden de decenas a unos pocos cientos de asientos diarios. Un comercio con varias sucursales facturando todo el día no se acerca ni de lejos al techo.
La distancia entre lo que el motor aguanta y lo que su operación consume es de seis órdenes de magnitud. En términos prácticos: su contabilidad no va a ser el cuello de botella de su negocio, y no hay un volumen de ventas realista en el mercado dominicano que la ponga en aprietos.
El dato no es un usuario rápido, son todos a la vez
Vuelva una vez más a la tabla, pero ahora mirando la primera fila contra las demás.
Un solo proceso escribiendo solo hace 315 asientos por segundo. Ocho a la vez hacen 1,062, más del triple. Y veinticuatro escribiendo todos al mismo tiempo, mucho más allá del punto óptimo, siguen sosteniendo 828, que es dos veces y media lo que logra uno solo.
Eso es lo que de verdad importa en un sistema que usa mucha gente. No es que su asiento entre más rápido cuando hay más usuarios conectados. Es que cuando todo el mundo escribe a la vez, nadie se queda esperando turno. Varias cajas facturando, el almacén moviendo inventario, el contador registrando ajustes y los asientos automáticos de cada venta entrando solos, todo al mismo tiempo, contra el mismo libro.
Y ese es el punto difícil. Numerar de corrido es trivial cuando hay una sola persona registrando. Se vuelve un problema real cuando hay veinte, porque dos asientos no pueden llevar el mismo número y no puede faltar ninguno en el medio. La medición se hizo justamente con todos peleando por la misma numeración, que es el caso incómodo, no el cómodo.
Qué significa según dónde esté sentado:
- Si usted es el dueño. Puede abrir sucursales sin preguntarse si el sistema aguanta una más. La contabilidad consolidada no es un proceso nocturno que corre cuando nadie está trabajando: pasa mientras se vende.
- Si usted es el contador. El libro diario le llega numerado de corrido, sin saltos ni repetidos, sin importar cuánta gente estuvo registrando al mismo tiempo. Puede trabajar en los ajustes del cierre con la operación abierta, en vez de pedir que todos se salgan del sistema.
- Si usted está en la caja. La venta se cierra y el cliente se va. El asiento contable y el comprobante fiscal van detrás, no delante. Nadie hace esperar a un cliente porque la contabilidad esté ocupada.
Dónde se nota esto
El margen no se siente en el día normal. Se siente en los picos:
- Cierre de mes. Los asientos de ajuste, la depreciación y las reclasificaciones entran de golpe, mientras la operación sigue corriendo.
- Migración histórica. Cuando una empresa se muda desde otro sistema, hay que cargar años de movimientos. Eso es una tarde, no un fin de semana.
- Temporada alta. Diciembre, día de madres, back to school. La caja no espera a que la contabilidad se ponga al día porque la contabilidad va detrás en el mismo instante.
- Varias sucursales a la vez. Todas escribiendo en el mismo libro, con la numeración correlativa intacta.
Qué NO dice esta medición
Una cifra sin sus límites es publicidad, no información. Entonces:
- Se midió en un equipo de desarrollo, no en un servidor de producción. Sirve para comparar magnitudes, no como garantía contractual.
- Mide el registro en el libro diario. No es una medición del sistema completo ni de la emisión de comprobantes.
- Es un techo, no una promesa. Lo que le importa a usted es la distancia entre ese techo y su volumen, y esa distancia es enorme.
Tampoco vamos a decirle que somos X veces más rápidos que otro sistema. No hemos medido otros sistemas, y un número comparativo sin la prueba al lado no vale nada.
Lo que sí es una diferencia real
Esta capacidad no está reservada para un plan corporativo. Es el mismo motor contable en todos los planes de Axentra, desde el más económico, con precios publicados y sin letra chica.
Un negocio pequeño en Santiago corre sobre la misma contabilidad de doble partida, con las mismas validaciones y la misma numeración correlativa, que una empresa con sucursales en todo el país. La diferencia entre planes está en cuántos usuarios, cuántas sucursales y qué módulos, no en si el sistema aguanta.
Es lo que uno esperaría de un sistema pensado aquí, para el tamaño real de las empresas de aquí.